
Hay palabras en la vida que te marcan, marcan el momento, con una palabra de esa persona que vos confías tu vida, te podes derrumbar, o te podes elevar por las nubes. Que loco no? Que semejante diferencia en mi, lo tenga el poder en otra persona. Increíblemente muchas veces es así, amamos con tanta fuerza, con tanta garra, con tanto espíritu, con los ojos cerrados, a la otra persona que le confiamos nuestro punto débil, nuestro bienestar. Esa persona a la que le otorgamos el poder de nuestro bienestar, tiene el poder de hacer lo que quiera, de hacernos los seres mas felices del mundo, a hundirnos en la depresión mas profunda. Uffa che, pero que complicadas que son las cosas, momentos que quedan grabados para siempre, buenos, malos, quedan igual, los malos te persiguen y no te dejan dormir, los buenos también lo hacen, pero te permiten soñar; y todo esto a cargo de aquella persona a la cual le encomendamos nuestro bienestar. Que ironía no? Muchas veces llegar al punto que no somos dueños ni de nuestro propio corazón...




os un sentido diferente. Y creo que de eso se trata, como vemos las cosas, podemos ver las cosas con felicidad, y lograr que todo sea mas fácil, o podemos ignorar toda posibilidad de estar felices, solamente por como actuemos o por como veamos las cosas. La felicidad no se encuentra, la construimos, no es un objeto que va caminado por ahí y si tenemos suerte la agarramos. La "felicidad" esta siempre, es cuestion de pocos saber aprovecharla y saber sacar toda la felicidad de los momentos mas diminutos, exprimirle toda la felicidad a la vida, hasta que no quede mas, que obviamente, si abren los ojos... la felicidad nunca se extingue.

